En otros lugares

El desnudo en el espacio público

Un cuerpo colocado donde no tiene permiso para estar, y la quietud que le sigue.

En otros lugares fotografía la figura desnuda en el espacio urbano: callejones, puentes de canales, calles vacías al anochecer, los rincones de las ciudades donde lo público y lo privado negocian sin anunciarse. No son performances ni intervenciones en el sentido activista. Son más silenciosas que eso: breves momentos en los que un cuerpo que no pertenece se sostiene, se fotografía y se devuelve a la ciudad.La serie hereda de la tradición del flâneur - la figura que camina por la ciudad sin destino, leyendo sus superficies, pero invierte su política. El flâneur de Baudelaire y Benjamin observa desde la seguridad de la ropa y la clase. El sujeto de En otros lugares se expone: literalmente, y a la silenciosa violencia de ser visto donde no se espera ser visto. La serie no resuelve esta exposición; se sienta dentro de ella.Cada fotografía se monta con cuidado, pero se hace con rapidez. Los lugares se eligen por su especificidad arquitectónica: el estrecho corte de una calle de paredes color pastel, la geometría del terraplén de un canal, la simetría del pasaje de un patio. El cuerpo entra en estos espacios y adopta una postura que no es ni decorativa ni desafiante. Las imágenes sostienen que una figura desnuda en el espacio público produce un tipo de fotografía diferente al de una figura desnuda en estudio: el entorno no es un telón de fondo, sino un colaborador, y a veces un adversario.Las referencias se mueven a través de varios linajes. Los desnudos públicos masivos de Spencer Tunick tratan el cuerpo como signo político colectivo; En otros lugares trabaja en la escala opuesta: un cuerpo, una calle, sin espectáculo. Los primeros trabajos de Francesca Woodman fotografiaban desnudos en habitaciones abandonadas, cuerpos medio borrados por largas exposiciones; En otros lugares transporta parte de ese registro fantasmal, pero lo traslada al exterior, a las calles habitadas. La psicogeografía de los situacionistas -la idea de Debord de la dérive, El tema no es el caminante, sino la quietud que queda cuando se deja de caminar.Lo que hace que estas imágenes tengan peso es la tensión entre el encuadre compuesto y la velocidad de su realización. La fotografía parece tranquila, pero el momento de su captura no lo fue. Detrás de cada figura inmóvil está el ritmo de una ciudad que podría haber girado en cualquier momento. Ese ritmo permanece en la imagen incluso después de desaparecer.